En Plantas con Alma queremos enseñarte a cuidar de forma sana y natural tu piel y, por eso, te presentamos en esta entrada una serie de consejos para cuidar de forma eficaz la piel grasa.

Aparece cuando las glándulas sebáceas producen sebo de forma excesiva, es una piel más gruesa de lo normal con los poros abiertos y aspecto brillante. Algunas zonas de este tipo de pieles presentan una mayor sequedad, como las aletas de la nariz o debajo de las cejas. Este problema podría derivar en una dermatitis seborreica, por lo que es importante prestarle más atención.

La buena noticia es que se trata de pieles mucho más fuertes y que tardan más en envejecer. Son pieles, sin embargo, muy sensibles, porque la inflamación producida por las lesiones pueden provocar la aparición de manchas que tardan hasta varias semanas en desaparecer. 

Una limpieza profunda diaria es imprescindible para evitar que el sebo se acumule y tapone los poros. Debes limpiar tu rostro dos veces al día, suavemente, sin irritar la piel, por la mañana y por la noche con el fin de limpiar tanto las impurezas que se acumulan al dormir como las que nuestra epidermis recibe a lo largo del día. No debe limpiarse, sin embargo, en exceso, pues acabarías irritando la dermis. Es recomendable usar productos específicos para este tipo de piel, como jabones o geles suaves elaborados con plantas y arcillas que contengan principios activos astringentes.

Pero la limpieza diaria no es suficiente para mantener la piel grasa sana y equilibrada, por eso es necesario que realices dos veces a la semana un peeling con un gel exfoliante. Este hará que las células muertas no se acumulen en los poros y que poco a poco vayan cerrándose, consiguiendo una piel tersa.

Otro punto importante en este tipo de pieles es conseguir reequilibrar la secreción sebácea. Puedes conseguirlo aplicándote una mascarilla una vez por semana. Siempre es mejor aplicarla después del peeling, así penetrarán más fácilmente los principios activos que la compongan. Recuerda que este tipo de mascarillas deben estar elaboradas de forma lo más natural posible con plantas astringentes y aceites que reequilibren y no añadan grasas comedogénicas que taponen los poros. Son recomendables las mascarillas con arcilla verde porque absorben la grasa además de reequilibrar; y las de limón, aconsejables sobre todo para pieles con acné. 

Después de la limpieza lo mejor que puedes aplicarte es un tónico hecho de plantas y sin alcohol. No olvides nunca este paso, es imprescindible para que el poro se cierre en la medida justa.

Debes saber que una piel grasa requiere de una adecuada humectación, por lo que debe ser hidratada con cremas específicas que contengan aceites que no aporten grasa y con las plantas adecuadas para alcanzar el equilibrio como la crema hidratante facial para pieles grasas de Plantas con Alma. Esta crema está especialmente formulada para conseguir el doble fin de regular la excesiva secreción sebácea e hidratar en la medida justa. Elige bien la crema que vas a utilizar, de ello depende que tu piel refleje salud y bienestar.

Si quieres aplicarte una crema protectora solar sobre tu hidratante, elige aquellas que no te aporten grasa en exceso. Lee bien los ingredientes. Son muy buenas las que están hechas con aceite de jojoba por su doble capacidad de protección solar natural e hidratación sin añadir grasa.

Además de los cuidados cosméticos, también puedes ayudar a tu piel si:

  • Eliges cortes de pelo que no te tapen el rostro o parte de él. Una piel grasa necesita estar al aire y cuanto más la tapes, más tendencia a tener grasa tendrá. Además, si tienes la piel grasa, seguro que tu pelo también lo es, y no ayuda nada su contacto con la piel.
  • Cuidas tu alimentación. Procura no ingerir demasiada grasa. Y…no pienses que la grasa solo está en el tocino. ¿Has pensado qué cantidad de grasa llevan esos pastelitos o galletitas que tanto te gustan?
  • Abusas de frutas y verduras. Te ayudarán a limpiar tu organismo por dentro y te aportarán vitaminas.
  • Bebes abundante agua. El agua te limpia y te hidrata. Nada más sano y natural. La hidratación mejor para tu piel es el agua que bebes.
  • Lees bien los ingredientes de los cosméticos que usas. Comprueba que los aceites de sus ingredientes no aportan más grasa de la que necesitas y que las plantas que incluyen son astringentes, equilibrantes y reparadoras.
  • Abandonas la mala costumbre de tocarte el rostro continuamente. Eso fomenta la producción de sebo y, además, hace que traslades la suciedad de unos poros a otros, contaminandolos y aumentando los terribles granitos.

Los aceites recomendados en un producto para piel grasa: jojoba, pepita de uva y avellanas.

Hidrolatos y extractos de plantas recomendados: rosa, flor de azahar.

Aceites esenciales recomendados: ylang-ylang, nerolí, lavanda y geranio.

Estos cuidados harán que tu piel sea tersa y suave, que disminuya la apertura de tus poros y que tu rostro no muestre granos, si no, una maravillosa sonrisa, la tuya.

Puedes consultar cualquier duda al respecto a través del mail plantasconalma@gmail.com. Te asesoramos sin ningún tipo de compromiso.

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